-no tienes que hacerlo para verte bonita
-no me importa
En ese momento un millón de ratas entraron por los orificios de su cuerpo, tapando los oídos para que no escuchara nada, la boca para que no pudiese presumir, y el cerebro le hirvió en sangre de animal asiendo que sus labios por fin tomaran el color carmesí que tanto deseo toda su vida
-no tienes que hacerlo para verte bonita